17 de noviembre de 2021
Diversos talleres, una exposición itinerante y la elaboración de una encuesta son varias de las actividades previstas.
La elaboración del III Plan de Salud de Vitoria-Gasteiz inicia una nueva etapa con su fase participativa. El proceso para poder contar con este documento estratégico comenzó en noviembre de 2020 con la elaboración del diagnóstico cuantitativo y cualitativo del estado de salud y determinantes sociales de la salud de la población gasteiztarra. Este trabajo, posible gracias a un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento y la Universidad del País Vasco, se ha desarrollado durante un año en el que se han venido recabando datos y evaluando cerca de medio centenar de variables. Ahora, con el diagnóstico listo y nuevamente de la mano de la UPV, comienza el proceso de participación ciudadana previo a la elaboración y redacción del propio Plan de Salud.
La concejala de Deporte y Salud, Livia López, y Unai Martin, miembro del Grupo de Investigación en Determinantes Sociales de la Salud y Cambio Demográfico OPIK, han presentado los detalles fundamentales del trabajo llevado a cabo hasta ahora y los próximos pasos a dar. “El futuro Plan de Salud avanza de la mano del mejor socio para analizar cómo estamos y hacia dónde queremos ir: la universidad. En este último año han desarrollado un trabajo muy valioso, radiografiando todo aquello que determina el estado de salud de la ciudadanía. Ahora toca completar ese trabajo de análisis a través de la participación para luego pasar a diseñar las medidas necesarias desde el ámbito municipal”, ha detallado Livia López.
Una exposición itinerante, talleres que irán desde el ámbito profesional hasta el contacto directo con la ciudadanía y la elaboración de una encuesta para la recogida de aportaciones son varios de los elementos centrales del proceso participativo que se desarrollará hasta comienzos del próximo año y que tiene por objetivo llegar al espectro más amplio posible de la población gasteiztarra.
En lo tocante a los talleres, servirán para plantear dinámicas participativas que buscarán desde el enfoque de barrio hasta la perspectiva general de la ciudadanía. Para ello, se han estructurado en tres bloques:
- Talleres con profesionales que trabajan en los barrios en relación con los determinantes sociales de la salud: se han seleccionado dos barrios, el Casco Medieval y San Martín, que permiten tener diferentes visiones sobre el objeto de estudio. Se ha previsto que en estos talleres participen de profesionales del ámbito público (Ayuntamiento, Osakidetza, centros educativos, Gobierno Vasco, etc..), así como las farmacias de estos barrios.
- Talleres con los participantes de las redes comunitarias en salud: se ha realizado este tipo de taller con la red de Iparralde y se prevén realizar con las dos redes existentes en Judimendi y Hegoalde. Estas redes comunitarias están integradas tanto por profesionales, instituciones públicas como por ciudadanía.
- Talleres con la ciudadanía: para estos talleres se han seleccionado cuatro barrios, buscando también conseguir visiones de distintos perfiles: Zabalgana, El Pilar, los pueblos de la zona rural y Lakua Arriaga. Para facilitar la participación, se ha previsto un soporte de guardería, cuidado de personas dependientes e intérprete de lenguaje de signos, en colaboración con el Servicio de Participación Ciudadana. Se ofrecerá un catering al final del taller. Las personas que deseen participar en alguno de estos talleres, pueden realizar la inscripción a través de la página Web municipal y el 010.
Los talleres, varios de los cuales ya se han llevado a cabo, ocuparán todo el mes de noviembre, diciembre y enero. Paralelamente, desde finales de noviembre, una exposición itinerante recorrerá los centros cívicos de Zabalgana, Salburua, Judimendi, Hegoalde, El Pilar, Aldabe, Iparralde, Ibaiondo y Lakua. Mediante diferentes paneles, se muestran a la ciudadanía las principales conclusiones obtenidas en el diagnóstico de salud y se habilitan diferentes soportes de cara a recabar sus impresiones y sugerencias.
Paralelamente, se ha diseñado una encuesta para completar a través de la web municipal o en los propios centros cívicos donde va a estar presente la exposición itinerante.
El proceso participativo del III Plan de Salud de Vitoria-Gasteiz también contempla herramientas complementarias como entrevistas con perfiles específicos de la ciudadanía que permitan complementar la información obtenida a través de los talleres y diversos World Café abiertos a asociaciones vecinales, AMPAs, entidades del tercer sector y profesionales de la salud pública. También se desarrollará un taller específico con la Mesa de Salud del Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz.
Diagnóstico del estado de salud de la población gasteiztarra
En lo tocante al diagnóstico de salud elaborado durante el último año, en términos generales cabe señalar que la población gasteiztarra presenta un buen estado de salud. En el periodo 2017-2019, la esperanza de vida al nacer en el caso de los hombres alcanzaba los 81,7 años y los 87,8 en el caso de las mujeres. De esos años, los hombres esperan vivir 74,2 años en buena salud y las mujeres 77,5.
Teniendo en cuenta un periodo más amplio, de 2010 a 2019, el indicador local de esperanza de vida al nacer ha aumentado 1,5 años en los hombres y 2,1 en el caso de las mujeres. Durante esta misma franja temporal (2010-2019) la esperanza de vida en Vitoria-Gasteiz fue ligeramente mayor que la del conjunto de Euskadi (0,8 años mayor).
La mayor parte de la ciudadanía gasteiztarra valora su salud como buena (más del 80%), está libre de discapacidad (más del 90%) y tiene un buen estado de salud mental (más del 80%), aunque este porcentaje es algo menor entre las mujeres. Sin embargo, solo la mitad de la población de Vitoria-Gasteiz está libre de sufrir algún problema crónico.
Sobre estos datos ha tenido una significativa incidencia la pandemia de la COVID-19. Su impacto en la esperanza de vida ha motivado un retroceso hasta valores de 2010. Se han perdido 1,2 y 0,9 años de esperanza de vida al nacer en hombres y mujeres, respectivamente. Paralelamente, la mortalidad aumentó en torno al 18-22%, lo que supone que por cada mil personas falleció una persona más de lo esperado. Sin embargo, se estima que este impacto probablemente será temporal y la mortalidad se recuperará.
El impacto en la mortalidad de la epidemia de la COVID-19 fue ligeramente mayor en Vitoria-Gasteiz respecto al conjunto de Euskadi y las capitales.
El diagnóstico elaborado por el grupo de investigación de la UPV-EHU pone también de manifiesto que pese al buen estado de salud y su mejora durante los últimos años, en Vitoria-Gasteiz existen desigualdades en salud según el barrio de residencia, el nivel económico o el género, entre otros indicadores. Se ha constatado, por ejemplo, que la tasa de prevalencia estandarizada de diabetes melitus en un barrio con nivel bajo de renta familiar casi duplica a la de los barrios con rentas más altas. Igualmente, en barrios con mayor tasa de paro se registra una mayor prevalencia de enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Algo similar sucede en el caso de la salud mental. Vivir en un barrio vitoriano con buenas condiciones socioeconómicas supone un menor riesgo de sufrir ansiedad o depresión entre las mujeres o de tener pluripatología entre los hombres. Este tipo de diferencias no son tan perceptibles en otro tipo de indicadores de salud como el de nacimientos con bajo peso.
En el caso de las desigualdades por género, destaca el hecho de que los hombres tienen una esperanza de vida 6 años menor que las mujeres, un hecho achacable en gran parte al modelo de masculinidad hegemónica. De hecho, pese a vivir más en el caso de la mujer, 10 de esos años serían en mala salud, frente a los 7 años de mala salud de los hombres. Los datos señalan además que las mujeres valoran peor su salud y tienen más problemas de ansiedad y depresión que los hombres.
El diagnóstico elaborado por el Grupo de Investigación OPIK analiza también estilos de vida de la ciudadanía extrayendo varias conclusiones. En cuanto a hábitos alimenticios, predominan las prácticas saludables aunque con diferencias por tramos de edad y nivel socioeconómico. Por ejemplo, la población masculina entre 16 y 39 años consume la mitad de fruta que la de 65 y más años. Cerca del 80% de la ciudadanía se considera activa y más del 85% no fuma.
+INFO: III Plan de Salud de Vitoria-Gasteiz (2022-2027)
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